¿Cómo evitar empezar mil cosas y no terminar ninguna?

6 de abril del 2020 | en:  Acepta / Deja ir, Organiza tu vida

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Estos días probablemente has estado pasando el tiempo de forma muy diferente. Sin embargo, me atrevería a apostar que también lo has estado pasando de forma muy similar.

Estos últimos días, el tiempo ha estado pasando muy diferente, al menos para quienes estamos siguiendo las recomendaciones de quedarnos en casa. (Y sí, aunque normalmente trato de mantener este blog libre de juicios, la frase inicial de este artículo tiene toda la intención de juzgar a quienes no están quedándose en casa o practicando el distanciamiento social).

(Como alguien que, por cuestiones de salud, de por sí tiene que practicar el encierro como consecuencia incluso de una gripa, creo que tengo el derecho de pedir amablemente que SIGAN LAS RECOMENDACIONES DE LAS INSTANCIAS DE SALUD y de juzgar a quienes no lo están haciendo).

(Importante: Sé que hay muchas personas cuyas circunstancias -económicas y laborales- no les permiten quedarse en sus casas. Esas personas no reciben ningún juicio de mi parte… sólo un fuerte recordatorio de practicar la famosa hashtag Susana Distancia y lavarse las manos mucho Y BIEN, para que mueran las bacterias, mueran… o los viruses).

Pero regresemos al asunto del tiempo:

Estos días probablemente has estado pasando el tiempo de forma muy diferente. Sin embargo, me atrevería a apostar que también lo has estado pasando de forma muy similar.

(Que antes de la cuarentena, me refiero).

Sí. Las circunstancias han cambiado. A lo mejor te mudaste de trabajar en una oficina a trabajar desde tu casa; de tener reuniones sociales en cafés a tener reuniones sociales por videollamada. Incluso puede que haya cambiado la compañía con quien pasas tus días. A lo mejor ahora tienes que estar con tus hijos, o papás, o pareja 24/7.

Pero, ¿sabes qué no ha cambiado?… Tú.

Tú sigues siendo la misma persona. En ese sentido, como pasas el tiempo tampoco ha cambiado mucho. Puede que haya cambiado la forma, pero no el fondo.

Ayer platiqué por teléfono con una de mis hermanas cuando salió a correr para hacer ejercicio. (Vive en Washington D.C., donde las reglas de cuarentena son bastante estrictas, pero está permitido salir para actividades básicas para la salud física, como comprar comida, o para la salud mental, como hacer ejercicio al aire libre, siempre y cuando mantengan hashtag Susana Distancia).

Yo no he salido a correr ningún día… pero de por sí nunca salgo a correr. He hecho ejercicio adentro con videos de YouTube. Que es como normalmente hago ejercicio, cuando hago ejercicio.

Mi hermana me platicó que ha estado teniendo videollamadas grupales con sus amigos: tanto para chismear, como para ver películas o series juntos usando Netflix Party.

Yo no he estado teniendo muchas llamadas virtuales con amigos que digamos… pero de por sí no tengo muchas reuniones sociales con amigos.

Durante el tiempo que lleva la cuarentena, si acaso habré tenido una videollamada por semana. Si acaso. Una reunión social a la semana de por sí es mi límite normal personal. Justo platicábamos de cómo este asunto del aislamiento social ha sido el paraíso para los introvertidos.

¡Por fin puedo quedarme en mi casa sin sentirme anormal o juzgada por la gente porque alguien de mi edad debería salir más!

Siendo honesta, lo único que realmente he extrañado estos días son mis caminatas a la papelería. No por la parte de la caminata (la papelería me queda bien cerca), sino porque tengo muchas cosas que quiero enmicar para poner en mi agenda. (Para que no se te olvide lo nerd que soy 😉 ).

Así como mi hermana ha estado viendo a sus amigos y saliendo a correr como normalmente acostumbra, y yo he estado NO viendo a mis amigos y NO saliendo a correr como acostumbro, lo más probable es que tú también estés o no estés haciendo cosas como normalmente acostumbras.

Si acostumbras leer antes de dormir, seguramente lo sigues haciendo. Si acostumbras maratonear series hasta las dos de la mañana, seguramente lo sigues haciendo. Si lo primero que haces al despertar es revisar tu mail y tus redes sociales en tu teléfono, seguramente lo sigues haciendo. Si acostumbras dejar todo para el último momento, seguramente lo sigues haciendo, y si normalmente planeas con mucha anticipación, seguramente lo sigues haciendo.

Te lo digo porque he estado leyendo a muchas personas en redes sociales decir que quieren aprovechar la cuarentena para incorporar un millón de hábitos saludables nuevos a sus días o para hacer el millón de cosas que han querido, “pero no han podido” hacer fuera de cuarentena, sólo para desilusionarse cuando se dan cuenta de que ni en la cuarentena han tenido el tiempo para hacer ese millón de cosas.

La semana pasada, pregunté en redes sociales qué temas sobre organizarse en la cuarentena les gustaría que abordara en algún artículo o video. Una de las peticiones que recibí, fue:

–> ¿Cómo hacerle para aprovechar el tiempo en verdad y no hacer mil cosas y no terminar nada?

Para responder a la petición, necesito empezar con el mismo planteamiento que hice hace algunos párrafos:

–> Si normalmente intentas hacer mil cosas y no terminas nada, probablemente sigues intentando hacer mil cosas sin terminar nada. Lo que quiero decir es que no es un problema exclusivo de la cuarentena, por lo que se puede aplicar la solución a cualquier momento de la vida.

La solución a lo mejor no va a ser la que esperas: para no empezar mil cosas sin terminar nada, deja de empezar mil cosas.

Nadie, -ni la persona más organizada del mundo- puede hacer mil cosas en un día. Sé que “mil cosas” es una exageración y que no es que realmente estés intentando hacer MIL cosas, pero sí estás intentando hacer más de las que te es posible hacer en un día. Es justo ahí donde empieza el problema.

Laura Vanderkam, experta en gestión de tiempo, dice que una lista de pendientes exitosa no puede incluir más de 3 a 5 actividades.

Mi lista de hoy, por ejemplo, sólo tenía tres cosas:

  1. Lavar mi pijama.
  2. Escribir este artículo.
  3. Publicar el Módulo 4 de mi curso. (Sólo publicarlo, porque ya está creado. Crearlo contaría como más de una cosa).

Tus 3 a 5 actividades del día, no incluyen los “pendientitos del diario”, que, de hecho, son los que mayor parte de nuestro tiempo consumen.

Por eso siempre digo: “Entre menos cosas haces, más cosas haces”. O como más elocuentemente lo escribí alguna vez en instagram: “Puedes hacer muchísimas cosas. Lo único que necesitas para hacerlas, es dejar de hacer otras”. 

La solución a nuestros problemas casi siempre se encuentra en donde menos la esperamos. En este caso, no se encuentra en organizarte mejor, sino en manejar las expectativas de lo que realmente puedes lograr.

Como dice Vanderkam:

“No tiene sentido que pongas una actividad en tu lista de “por hacer”, si no vas a hacerla. La actividad seguirá estando igual de incompleta que si no la hubieras puesto en tu lista, sólo que ahora te sentirás mal de no hacerla”.

Para cerrar el artículo, te dejo una estrategia para cumplir en la cuarentena, también de Laura Vanderkam, quien ha sido la principal referencia para este artículo:

Imagina que el congreso de tu país ha decidido darte $100,000 dólares para ayudarte en la cuarentena, sólo si terminas el primer borrador de tu libro durante el encierro. (O lo que sea que sea tu meta).

Citando a Vanderkam, el resultado sería el siguiente:

“Mi predicción es que, aún con un trabajo de tiempo completo e hijos, $100,000 dólares pondrían tu libro o cualquier otra meta hasta arriba de tu lista de prioridades. Si vives con tu pareja, hablarían en serio para dividirse las tareas, de modo que tuvieras suficiente tiempo para cumplir la meta en cuestión. Con ese nivel de compensación económica, sacarías la energía que necesitas para escribir todas las noches después de que tus hijos se fueran a dormir…

Este ejercicio te enseña que, si te es posible hacer tiempo con $100,000 dólares en juego, entonces el tiempo no es el culpable. El tiempo está ahí, la motivación, no”.

–> Para más sobre aprovechar tu tiempo en la cuarentena, te invito a inscribirte a mi clase gratuita. 

 

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