Por qué tu obsesión con ser productiva está físicamente afectando a tu cerebro…

13 de octubre del 2021 | en:  Gestiona tu energía, Organización con necesidades especiales

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Tiempo de lectura: 3 min. 31 seg.


Nuestra obsesión con la “productividad” es un problema. Se hace evidente sobre todo en el ámbito laboral, pero no sólo nos afecta en el trabajo. La vida se ha vuelto cada vez más rápida: todo el mundo corre, tiene prisa, se desespera si no avanza rápido la fila del banco y toca el claxon si el coche de enfrente no va a mil por hora.

Me encantaría lograr que el mundo le baje a su velocímetro.

…Pero como eso no va a suceder de la noche a la mañana, además de seguir abogando por reducir listas de pendientes y bajarle a la velocidad, también quiero aportar información útil para quienes estamos nadando contracorriente -tratando de bajar el ritmo en un mundo que se mueve cada vez más rápido-.

Una de las paradojas de nuestra actual “vida ocupada”, es que el descanso se ha convertido en un “obstáculo” para la “productividad”, cuando la realidad es que el descanso nos ayudaría a ser más “productivas”. La mera idea de tomarse una siesta a medio día causa estrés –¡Pero tengo mil cosas que hacer!– y una gran cantidad de personas se desvelan acabando pendientes.

Hoy vengo a decirles que el descanso es la solución a todos sus problemas. Estoy tan convencida de ello, que ni siquiera me voy a disculpar por semejante generalización.

Descansar (específicamente dormir), fortalece nuestra capacidad para resolver problemas, entonces sí, de hecho, esa generalización es técnicamente cierta. (El descanso es la solución a todos tus problemas).

En su libro Un Ataque de lucidez, la doctora en neuroanatomía Jill Taylor escribe: “En la cuestión de la curación física de células, nunca insistiré lo suficiente en la importancia de dormir mucho”. Taylor sufrió un derrame cerebral masivo a los 37 años y escribió Un ataque de lucidez para relatar su proceso de recuperación. Más adelante, hablando de la etapa de rehabilitación, escribe:

”A lo largo de varios años, si no respetaba la necesidad de sueño de mi cerebro, mis sistemas sensoriales experimentaban un dolor agónico y me quedaba física y psicológicamente exhausta… Para mi recuperación era fundamental que reconociéramos el poder curativo del sueño. Sé que en los distintos centros de rehabilitación se practican diversas metodologías, pero sigo abogando a gritos por los beneficios de dormir, dormir, dormir y dormir todavía más, intercalando periodos de aprendizaje y retos cognitivos.”

Taylor habla sobre su rehabilitación, pero claramente la importancia del sueño existe en todos los aspectos de la vida. No solamente para sentirse descansada, sino para la salud física. Si a alguien hay que creerle sobre el impacto del sueño en ”la curación física de células” es a una doctora en neuroanatomía.

Siendo alguien a quien le encanta desvelarse, empecé a tomarme en serio eso de dormir después de leer el libro de Jill Taylor. Actualmente estoy convencida de que “el sueño reparador” es verdaderamente la actividad más reparadora de todas.

¿Siento que me va a dar gripa? Me acuesto a dormir. ¿Me siento cansada? Me acuesto a dormir. ¿Me duele el cuerpo? Me acuesto a dormir. ¿Siento “como que me voy a enfermar”? Me acuesto a dormir. ¿Ya me enfermé y me siento mal? Me acuesto a dormir. 8 de cada 10 veces una siesta me salva de que me dé gripa y las 2 veces que sí me da, me ayuda a recuperarme más rápido que cuando no priorizaba el descanso.

No voy a mentir, priorizar el descanso (y el sueño), no ha sido nada fácil. El bichito de la “productividad” es real y me zumba en el oído cada vez que me quiero sentar a no hacer nada; pero pasé de ser alguien que odiaba dormir a la mitad del día, a cada vez dominar más “el arte” de la siesta reparadora, o la power nap.

¿Qué tan reparador es entonces el descanso reparador? En términos científicos: es súper reparador.

*En este artículo me he enfocado en el sueño, pero hay diferentes formas de descansar.

Es fácil comprarnos la idea de que tenemos que ir más rápido; sentirnos culpables cuando no hemos sido “productivas”. ¡Resistan a la tentación! ¡Cuídense de caer en la inercia del mundo! Por más difícil que resulte, el descanso es la solución a todos sus problemas (y no me convencen de lo contrario).

 


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Te dejo este link por si se te antoja leer “Un ataque de lucidez”. “¿Por qué dormimos?: La nueva ciencia del sueño” de Matthew Walker también es muy recomendado, aunque ese no lo he leído. Para más recomendaciones de libros, ¡checa mis newsletters de favoritos el último viernes de cada mes en La Comunidad!

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Comentarios:
  1. Karina dice:

    Hubo un tiempo en que había días que me sentía deprimida entonces me daba una siesta y me recuperaba, igual con las enfermedades. Concuerdo totalmente que dormir es indispensable para recuperar fuerzas y darle tiempo al cuerpo para que se cure.

    1. Mariana López González dice:

      ¡Muchas gracias por compartir Karina! Me encanta que menciones la salud mental. Tienes toda la razón: fundamental para la salud en todos los sentidos

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