¡Hola! Me llamo Mariana

Mi presentación oficial es que soy emprendedora, escritora y conferencista, mi presentación informal es que soy una mujer con muchas (¿demasiadas?) ideas y una pasión enorme por compartirlas, mi presentación poética es que nací dos veces. Puedes quedarte con cualquiera de las tres, las tres son ciertas a su manera.

Nací (por primera vez) en 1989 en Puebla, donde tuve una infancia muy feliz (aunque el perfeccionismo lo traigo en mis venas desde chiquita). En la escuela siempre fui muy nerd, tímida y no muy atrevida que digamos. (Por no decir que siempre me consideré miedosa).

Por lo mismo, siempre busqué la aprobación de otros. Casi cada decisión importante que tomaba, la tomaba pensando “¿qué van a pensar los demás si hago esto?” o “¿cómo me voy a ver si decido esto?”.

Esa necesidad de aprobación hizo que me diera miedo intentar muchas cosas: me daba miedo fallar, quedarle mal a alguien, no ser aceptada o no ser lo que se esperaba de mí.

En el fondo, me daba miedo soñar cosas “demasiado grandes” para mí.

Por eso no tomaba muchos riesgos y me costaba trabajo ser firme con respecto a las cosas que quería, además de que pasé mucho tiempo contribuyendo a los sueños de los demás, pero posponiendo los míos.

Hoy sé que ese miedo lo vivimos muchas mujeres. Si llegaste a mi página web, es probable que lo hayas sentido también. Incluso es probable que, como a mí, ese miedo te haya detenido (o esté deteniendo) de perseguir tus sueños y hacer las cosas que quieres. Por eso quiero ayudarte a que te liberes de tu deseo de perfección.

Después de años de necesitar la aprobación de otros y vivir mi vida alrededor de la palabra “debería”, una complicación de salud me liberó de mis miedos y me llevó al camino de la aceptación.

Recuperación Recuperación

En el 2009, cuando tenía tan sólo 19 años y estaba en mi segundo semestre en la universidad, encontraron un tumor en mi cerebro. En cuestión de días, pasé de tener una vida universitaria común y corriente, a sobrevivir una complicada cirugía en el cerebro y un paro cardiorrespiratorio del cual me tuvieron que resucitar durante 23 minutos.

Después de esa experiencia, volví a nacer.

Tras seis semanas en el hospital, pasé cuatro meses internada en un centro de neurorehabilitación y años más en terapias para continuar mi proceso de recuperación.

A casi diez años de aquella primera cirugía, he aprendido a vivir mi vida con una nueva mirada. Nunca hubiera imaginado que en los momentos más difíciles e imperfectos de mi vida, encontraría la verdadera aceptación y el valor que siempre creí que me hacía falta.

El tumor, las cirugías posteriores y sus procesos de recuperación, me enseñaron que la vida no es perfecta... y que yo tampoco tenía que serlo.

Haberme liberado (involuntariamente) de la expectativa de perfección, trajo cambios enormes a mi vida. Descubrí que no era una mujer miedosa, sino fuerte, y que lo único que tenía que hacer para atreverme a cumplir mis sueños, era dejar atrás las ideas de cómo debería ser y simplemente ser yo.

Al asumirme como la mujer fuerte, feliz y hermosamente imperfecta que soy, liberé un potencial que no sabía que tenía.

Por eso creé Mariana y la Vida, para compartir contigo las estrategias que he desarrollado y ayudarte a construir tu mejor vida imperfecta: una en la que te liberes de buscar la aprobación de otros, te atrevas a enfrentarte a tus miedos y empieces a perseguir tus sueños.

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¿Te digo algo? Eres increíble simplemente por estar acá. El hecho de que estés leyendo esto me dice que eres una mujer valiente, en busca de un cambio y lista para tu transformación personal. ¿Te animas a emprender tu camino imperfecto conmigo?

xoxo mariana

No te vayas sin el manfiesto Fuerte, feliz, imperfecta.

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