Organízate en el trabajo: El secreto del home office (parte 1)

20 de abril del 2020 | en:  Organízate en el trabajo.

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Hacer home office no es para todo el mundo. Se requiere cierto tipo de personalidad para lograr un trabajo efectivo que no raye en ninguno de los dos extremos problemáticos del trabajo: no hacer nada y hacer demasiado.

Si de por sí te es difícil ponerte a trabajar, cuando trabajas desde casa es aún más difícil, porque la casa está llena de distracciones. En tu casa puedes ver Netflix mientras trabajas o revisar tu perfil de facebook con toda la calma, sin miedo a que tu jefe te cache procrastinando.

Si, por el contrario, lo que te es difícil es dejar de trabajar, también se vuelve más difícil cuando trabajas desde tu casa, porque todas tus herramientas de trabajo están ahí. Para alguien que sufre de workaholismo, es muy fácil volver a prender la computadora y corregir unos documentos “nada más rápido”.

Si bien, como escribí al principio, hacer home office no es para todo el mundo, el covid-19 lo está volviendo obligatorio para (casi) todo el mundo. Quienes trabajan en actividades esenciales o en el área de la salud, siguen afuera en el mundo realizando el trabajo heroico. (HEROICO). Todas(os) las (los) demás, estamos encerradas(os) en nuestras casas. Para alguien como yo, que de por sí trabajaba desde su casa, la rutina ha cambiado, pero no tanto como para alguien como, por ejemplo, mis papás, que no están acostumbrados al home office.

Como siempre, tengo una confesión que hacerte: Hacer home office no es algo que se me dé naturalmente. La verdad es que no tengo la personalidad necesaria para lograr un trabajo efectivo que no raye en ninguno de los dos extremos problemáticos del trabajo: no hacer nada y hacer demasiado.

¿A cuál extremo me acerco yo?

A los dos.

¯\_(ツ)_/¯

Soy una persona que procrastina hasta que no le queda de otra y luego, cuando por fin deja de procrastinar, no puede dejar de trabajar. Eso me llevó a comportamientos poco saludables (sobre todo en la universidad), como empezar a trabajar en una entrega a las 10 de la noche y luego dormirme hasta las 3 de la mañana.

*Te estoy viendo, pa*

Me es muy fácil caer en esas rutinas poco saludables a menos que implemente estrategias que me ayuden a superarlas.

Porque sé lo difícil que es trabajar desde casa cuando no estás acostumbrada(o) (sobre todo en medio del estrés de una pandemia mundial), te quiero compartir las estrategias que me han funcionado para adaptarme a esta forma de trabajar, y lo que considero el secreto del home office: poner límites.

Específicamente me refiero a límites de tiempo, espaciales y para la paz mental.

Si quieres saber de qué se trata cada uno y algunos tips para implementarlos a tu vida, ¡checa la segunda parte del artículo aquí!

 

¡Tuve que hacerlo en dos partes porque ya ves que me encanta el rollo! 😉

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¡Checa los tres tipos de límites que necesitas para sobrevivir el home office!

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