¿Manejo de tiempo minimalista?

31 de octubre del 2018 | en:  Acepta / Deja ir, Mi vida imperfecta

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Tengo el recuerdo muy claro: una vez, cuando era niña, en la cocina de mi abuela. (La mamá de mi mamá). Habíamos ido a comer y, después de la sobremesa, mi mamá fue a la cocina y vació toda la alacena.

Sacó todo y lo acomodó sobre la mesa, que pronto se llenó de comida y platos amontonados.

¿El objetivo de mi mamá?

Tirar todo lo que se pudiera tirar.

(No puedo ni negar ni confirmar que había comida con fechas de caducidad de años atrás).

Ese es uno de los pasatiempos favoritos de mi mamá y mi tío: repasar los cuartos de mi abuela para ver qué cosas se pueden sacar: a la basura, para donar o regalarlas a alguien, según sea el caso. Sacan todo lo que consideran que mi abuela ya no necesita.

Antes de que se indignen a nombre de mi abuela, en realidad sacan cosas que ya no necesita (ni usa o ha usado en mucho, mucho tiempo). Digamos que mi abuela es de esas personas que guardan hasta los recuerditos que dan en los bautizos.

A menos que sean como los que da mi mamá, (canastas tejidas, alhajeros de talavera, cuadros enmarcados de punto de cruz), no creo que nadie necesite otra cajita de plástico con las palabras “Mi Primera Comunión” grabadas encima.

Mi abuela guarda todo. Como reacción, mi mamá tira todo.

En mi casa, debemos tener cuidado con nuestras pertenencias si no queremos que de pronto desaparezcan del hogar. (Mi mamá va a decir que estoy exagerando, pero NO estoy exagerando. Mi papá y mis hermanas me van a respaldar en esa afirmación).

Crecí, entonces, pensando que mi mamá tiraba demasiadas cosas.

A veces le reclamaba en broma: “Todas las mamás guardan todos los trabajos de la escuela de sus hijos”.

Mi mamá no guardaba ni siquiera todos los dibujos que le regalábamos.

Antes de que se indignen a mi nombre y al de mis hermanas, ahora que he crecido me doy cuenta de que no tiraba demasiado, al contrario, tiraba lo necesario. Porque no, no guardaba todos nuestros dibujos o trabajos de la escuela, pero guarda lo que es significativo.

Tiene guardadas, por ejemplo, todas nuestras cartas a los Reyes Magos. También guarda cartitas que les escribimos a mis papás, los dibujos con más significado y, sí, uno que otro trabajo de la escuela.

Cada una de mis hermanas y yo tenemos una caja de recuerdos para cada quien. Una única caja en la que caben nuestros 17, 27 y 28 años de vida, respectivamente.

Es padrísimo ver esa caja cuando, (muy) de vez en cuando, la sacamos. Todo lo que está guardado ahí es especial.

Sospecho que no sería igual de padre, ni nos darían ganas de revisar los contenidos, si en lugar de una caja fueran diez. Si tuviéramos que buscar recuerdos significativos entre montones de libretas de la escuela. Una plana de tercero de kínder es chistosa, más de una es redundante.

Se siente rara la idea de tirar objetos que nos traen recuerdos porque no nos gusta dejar ir.

Si bien uno que otro objeto significativo es importante conservarlo, es importante también darnos cuenta de que los recuerdos viven en nuestra mente, no en los objetos.

Entre más cosas dejamos ir, más significado tienen las que decidimos quedarnos.

Se siente rara la idea de tirar objetos que nos traen recuerdos porque no nos gusta dejar ir, pero los recuerdos viven en nuestra mente, no en un objeto. ¡Twitéalo!

Marie Kondo, la experta en organización japonesa, dice que sólo existen dos razones para no querer deshacerse de un objeto:

  1. Aferrarse al pasado: No querer soltar.
  2. Temerle al futuro: Guardarlo “por si algún día lo necesitas”.

Kondo es partidaria de tirar, donar o regalar casi todas tus pertenencias. Para ella, las únicas que debes guardar son las que realmente necesitas o las que te hacen feliz. De ahí en fuera, nada se queda.

Esté o no de acuerdo con la postura extrema de Marie Kondo, hay algo en lo que concuerdo: tener menos cosas es la única manera de mantener tus espacios en orden.

¿Alguna vez has visto tips de organización en facebook o pinterest?

La mayoría de esos tips se basan en la idea de “aprovechar el espacio”; encontrar maneras de usar hasta el último centímetro cuadrado de tu clóset o alacena, para guardar toda tu ropa o productos de cocina sin necesidad de amontonarlos, crear contenedores u organizadores originales que te permitan guardar más cosas sin que se revuelvan.

En esencia, estas estrategias te invitan a encontrar o crear más espacio para que te quepan más cosas.

Marie Kondo difiere: para ella, la única manera efectiva de organizar tus espacios no es encontrarle un lugar a todas tus cosas, sino reducir tu número de pertenencias.

En septiembre de este año, di la primera generación de mi curso en línea Tiempo para ti: un curso de manejo de tiempo dirigido a mujeres. (O, como dice en la página del curso, a mujeres que tienen mil cosas que hacer).

Es un curso muy padre que se basa en tres ejes: manejo de tiempo, cambio de mentalidad y gestión de energía. Lo que busco es enseñarles una estrategia de manejo de tiempo que les permita ser más organizadas para nunca quedarse sin tiempo para ustedes. 

(Hay que admitir que entre más ocupadas estamos, menos tiempo nos damos a nosotras).

Porque es un tema muy útil para empezar un nuevo año y porque muchas me han dicho que se quedaron con ganas de tomarlo, voy a volver a abrir las inscripciones para una segunda generación antes de que se acabe el 2018.

A lo mejor te estás preguntando qué tiene que ver mi curso con Marie Kondo, organizar tus espacios y las anécdotas de mi abuela y mi mamá…

La clave de mi filosofía de manejo de tiempo, alrededor de la cual gira el curso, tiene mucho que ver con la estrategia de organización de Marie Kondo.

¿Quieres saber cuál es?

No se puede todo.

Así de simple. (Y difícil al mismo tiempo).

La mayoría de los artículos, programas, métodos y discursos de productividad se enfocan en enseñarte estrategias para poder “hacer más”. 

Paradójicamente, entre más cosas haces, menos resultados obtienes. (Y más loca te vuelves).

No puedes hacerlo todo.

Así como en el método de Marie Kondo, para organizar tus espacios debes reducir tu número de pertenencias, en mi curso, para organizar tu tiempo debes reducir tu número de actividades. Digámosle manejo de tiempo minimalista.

La pregunta es: ¿qué actividades dejas y qué actividades eliminas? Para responder a esa pregunta (y muchas otras), he creado un nuevo mini-curso gratuito. 

Así como en el método de Marie Kondo, para organizar tus espacios debes reducir tu número de pertenencias, para organizar tu tiempo debes reducir tu número de actividades. Digámosle manejo de tiempo minimalista. ¡Twitéalo!

Con el pretexto de que voy a volver a abrir las inscripciones de Tiempo para ti, he creado un nuevo mini-curso gratis en donde respondo a esa pregunta y a más.

“5 sencillas estrategias para ser más organizada con tu tiempo” es un curso por mail de cinco días en los que aprenderás:

  • Día 1: El secreto de manejo de tiempo que nadie te dice, pero necesitas saber.
  • Día 2: Cómo hacerle para tener más tiempo libre, eliminando tres palabras de tu vocabulario.
  • Día 3: La estrategia de manejo de tiempo que te dará más de 24 horas para terminar todos tus pendientes.
  • Día 4: El método de manejo de tiempo más eficiente para organizar tus tareas de la semana.
  • Día 5: El fundamental papel que tu cuerpo (sí, tu cuerpo), juega en el manejo de tu tiempo.

El mini-curso consiste en cinco correos electrónicos que te llegarán a tu mail, uno por día, una vez que te registres. Si te interesa recibirlo, regístrate aquí.

–> Así como saturarte de objetos indica miedo (al pasado o al futuro), saturarte de actividades indica muchos miedos también: a no ser suficiente, a no ser querida, a no ser exitosa, a no cumplir expectativas etc.

Regístrate al mini curso, aprende a organizar mejor tu tiempo y en el proceso, a simplificar tu vida.

Con todo el cariño del mundo,

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