¿Cómo ser constante con el ejercicio cuando no te gusta hacer ejercicio?

4 de junio del 2019 | en:  Gestión de tiempo centrada en ti, Mi vida imperfecta, Sé tu propio eje

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Tu problema: Quisieras hacer más ejercicio, ¡pero la verdad es que no lo disfrutas mucho! :/

Solución: En este artículo te explicaré tres tips para ser constante con el ejercicio cuando no te gusta hacer ejercicio. (¡Y uno para hacer ejercicio cuando no tienes tiempo de hacerlo!)

Recuerda que el objetivo de hacer ejercicio es mantener a tu cuerpo fuerte y saludable, no hacer el ejercicio que esté de moda, quedar bien con tu grupo de amigas ni tomarte una buena foto para instagram. ¡Twitéalo!

No es un secreto que soy bien nerd. Y cuando digo nerd, me refiero a NERD. Cuando iba en la escuela siempre sacaba las calificaciones más altas, aunque como bien dice el cliché: sacaba las calificaciones más altas en todas las materias… excepto en educación física.

La única razón por la que no reprobé deportes o educación física en la escuela fue porque era muy “cumplida”. Siempre llevaba el uniforme que tenía que llevar y nunca faltaba a clases, pero hasta la fecha no puedo meter una canasta, un gol, o cachar una pelota ni para salvar mi vida.

(Probablemente porque el primer requisito para cachar una pelota es no salir corriendo cada vez que se te acerca una, y si me avientas una pelota, voy a salir corriendo).

A muchos niños, Santa Claus y los Reyes Magos les traían una bici o algo así. A mí me traían libros.

De hecho, la única bici que recuerdo en mi casa es una bici fija que no se usaba para hacer ejercicio, sino como tendedero para secar toallas. Así las cosas.

Te podrás imaginar, entonces, que nunca he tenido el hábito de hacer ejercicio. Pero desde que empecé mi camino en el mundo del desarrollo personal, el auto-cuidado, el bienestar y ese tipo de cosas, el ejercicio es una actividad que he querido incluir más en mi vida.

Sobre todo porque después de que me hicieron mi primera cirugía, me di cuenta de lo importante que es tener una buena condición física. (Cosa que yo, desafortunadamente, nunca he tenido mucho).

Digamos que en la excursión que hicimos en segundo de secundaria para subir La Malinche, una montaña muy popular para ir de excursión aquí en México, fui una de dos compañeros que no logramos subirla. Una de dos. Éramos doscientos cuarenta en total.

(Por si eso te da una idea de mi condición física 😉 )

Si bien no diría que soy súper fitness ni mucho menos, la verdad es que cada vez soy más constante con eso de hacer ejercicio. Lo suficiente incluso como para estar pensando en comprarme mis propias mancuernas para hacer las rutinas de ejercicio que hago en mi casa.

Como desde que empecé a escribir y dar asesorías sobre gestión de tiempo, una de las actividades que más escucho que la gente quiere incorporar más a su rutina es, precisamente, hacer ejercicio, tenía ganas de compartirles los tips que me han ayudado para ser más constante con él.

Sobre todo porque sé que hay mucha gente que, como yo, quisiera hacer más ejercicio, pero no lo disfruta mucho que digamos.

1. Haz algo que te guste.

 

Quizás suena muy lógico, pero encontrar una actividad que te guste es el primer paso para disfrutar el ejercicio. Y, por lo tanto, ser más contante con él.

Si no te gusta ir al gimnasio, ¿por qué vas al gimnasio?; si no te gusta hacer crossfit, ¿por qué vas a crossfit?; si no te gusta correr, ¿por qué te inscribiste a una carrera 10K con tus amigas?

Recuerda que el objetivo de hacer ejercicio es mantener a tu cuerpo fuerte y saludable, no hacer el ejercicio que esté de moda, quedar bien con tu grupo de amigas ni tomarte una buena foto para instagram.

Yo, por ejemplo, hace algunos años estuve haciendo yoga durante un tiempo.

(Si te soy honesta, quería ser como muchas de las bloggers que veía en youtube o instagram). Además, como es un ejercicio tan popular, todo mundo me decía que era el que más me iba a ayudar con las cosas que necesitaba trabajar después de que me operaron del primer tumor.

Sin embargo, no fue el caso. Como tengo varios tumores en la médula espinal, el doctor me prohibió hacer muchas de las posturas de yoga.

Cuando empecé a ir a las clases, la novedad me mantuvo constante, pero tener que estar cuidando qué posturas podía hacer y qué posturas no, me empezó a desmotivar y a afectar mi constancia, hasta que mi ahora ex novio en ese entonces novio, me dijo: ¿por qué no mejor haces un ejercicio que te guste?

Una muy buena pregunta.

Siempre me ha gustado bailar, entonces encontré un gimnasio cerca de mi casa que ofrecía clases de baile.

(Bueno, quizás decir “clases de baile” es demasiado generoso, digamos clases tipo aeróbics en las que nos movíamos al ritmo de reggaetón o música de los 80’s).

Por chistoso que suene, esas clases las disfrutaba muchísimo más que el yoga, por lo tanto, me ayudaron a disfrutar el ejercicio. (Aunque no sea el tipo de ejercicio más cool ni se vea muy “instagrameable” que digamos).

¿A ti qué te gusta hacer? ¿Bailar? ¿Caminar? ¿Salir a pasear a tu perro? Una de mis alumnas se va caminando al súper todas las mañanas. (Va todas las mañanas porque le gusta cocinarse comida saludable todos los días. Como prefiere no ir al gimnasio o a clases saliendo de trabajar, su caminata diaria al súper es su actividad física del día. Una muy creativa solución).

Recuerda, el objetivo es estar saludable y mantenerte en movimiento.

2. Hazlo un hábito: evita tener que decidir.

 

Cuando tienes que decidir si hacer ejercicio o no, la posibilidad de decidir NO hacerlo, aumenta. ¡Twitéalo!

Un hábito es una actividad que haces sin tener que decidir hacerla.

Por ejemplo: cuando te vistes antes de salir de tu casa, no te pones a decidir: ¿me vestiré para salir a la calle o no me vestiré para salir a la calle? Simplemente lo haces porque ya lo tienes grabado en tu chip. El hábito ya está formado.

Lo primero que hago siempre que llego a mi casa es ponerme pantuflas. No tengo que decidirlo, simplemente lo hago. Por hábito.

Cuando algo involucra una decisión, implica un gasto de energía adicional. Si de por sí no te gusta hacer ejercicio, evita ponerte en la posición de tener que decidir todos los días: “¿hago ejercicio hoy o no hago ejercicio hoy?”.

Cuando tienes que decidir si hacer ejercicio o no, la posibilidad de decidir NO hacerlo, aumenta. Por eso, lo mejor es que se convierta en un hábito: sacar el factor de decisión de la ecuación.

Para hacerlo un hábito, ponte días y horas fijos para hacer ejercicio. No tiene que ser a la misma hora todos los días, pero sí que sea fijo. Por ejemplo: puedes hacer ejercicio todos los días a las 8 de la mañana, pero también puedes hacerlo los martes y jueves a las 8 de la mañana, y los sábados y domingos a las 11 de la mañana.

El lunes en la noche no te vas a preguntar: “¿hago ejercicio mañana o no?”, porque ya sabes que haces ejercicio todos los martes a las 8 de la mañana. La respuesta automática es sí.

3. Hazlo conveniente: ¡que sea parte de tu rutina!

 

¿Regresando del trabajo hay un gimnasio que queda de camino a tu casa? A lo mejor te conviene pasar regresando del trabajo. Si eliges un lugar que te queda lejísimos de tu casa, es menos probable que vayas. Háztelo lo más conveniente posible.

Otros ejemplos: Deja tu ropa de ejercicio lista desde un día antes, prepara tu lunch o tu botella de agua con anticipación, etc.

 

*Ojo*

Recuerda que gestionar tu energía es igual de importante que gestionar tu tiempo. Si sabes que en la noche tus niveles de energía ya están bajos, quizás para ti es mejor hacer ejercicio en las mañanas.

¿Sufres de insomnio y te cuesta trabajo dormir? A lo mejor hacer ejercicio y bañarte antes de acostarte te ayuda.

Tú te conoces mejor que nadie. Procura ser consciente de tu gestión de energía para que sea un factor que te ayude, no que te complique, formar tu hábito del ejercicio.

Finalmente…

 

–> ¿Qué pasa si no tienes mucho tiempo para hacer ejercicio?

Una de las principales razones que escucho para no hacer ejercicio, es la falta de tiempo. Pero recuerda que puedes tener tiempo para lo que sea, siempre y cuando lo hagas tu prioridad

Piensa, por ejemplo, en cómo mueves cielo, mar y tierra para cumplir tus entregas de trabajo, aunque te quedes sin computadora, sin tinta en la impresora o sin internet. ¿Por qué no mueves cielo, mar y tierra también para hacer ejercicio?

Si no estás encontrando tiempo para hacer ejercicio, es porque no lo has hecho tu prioridad. ¡Twitéalo!

Escucha más ejemplos sobre cómo hacer ejercicio en circunstancias no ideales, en este episodio de mi programa Tu Tiempo con Mariana y la Vida, que transmito todos los miércoles a las 7:30 pm en mi página de facebook.

¡No te lo pierdas!!

Espero que te sirvan estos tips para ser más constante con el ejercicio. Si bien lo más probable es que tu objetivo no sea convertirte en atleta de alto rendimiento, mantenerte activa es importante por salud.

Sacúdete los “deberías”, los compromisos, las expectativas y las falsas obligaciones. Haz el ejercicio que a ti te guste, cuando a ti te sea conveniente e incorporándolo a tu rutina. Sobre todo, ¡haz que funcione para ti!

–> Cuéntame en los comentarios –> ¿A ti qué tipo de ejercicio te gusta hacer? ¿Qué otras estrategias usas para mantenerte constante?

—–

Con todo el cariño del mundo,

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